Apadrinaríamos palabras en vías de extinción,
nos colaríamos en las casas en las que vivimos
de niños,
pintaríamos grafitis a modo de carteles con nuestros números circenses ,
haríamos giras por todo el país
y nos alimentaríamos de pipas de calabaza.
Iríamos vestidos de esquimales a la oficina.
Asumiríamos que no podemos volar,
pero no nos importaría.
Y yo
dejaría de hacerme sangre.
Pero lo cierto
es que nos dicen
que no podemos hacerlo.
dia 51
1 hour ago